miércoles, 4 de octubre de 2017

LA MOLA: LA MONEDA QUE ALIMENTA LA TIERRA Y FORTALECE LA COMUNIDAD (Colaboración)


El pasado 12 de Septiembre se presentaba en Madrid una nueva moneda social complementaria, la MOLA. Una moneda que tiene por objetivos contribuir a la gestión y la revalorización de los residuos orgánicos - que en el 90% de los casos terminan incinerados en nuestros vertederos- con el fin de generar con ellos, no sólo  el compost de calidad con el que nutrir de nuevo la tierra, sino favorecer la creación de riqueza al vertebrar una comunidad de intercambio en barrios y pueblos a partir de la recogida selectiva.
Al entregar la materia orgánica (MO), tras su pesaje, se convierte en la moneda social, a razón de 0’25 MOLAS por kg de biorresiduos, que utilizar para el intercambio de bienes y servicios dentro de la comunidad conformada por las personas, instituciones y comercios locales que participan de los objetivos de recuperar la materia orgánica, para devolver a la tierra aquello que nos ha ofrecido previamente y, además, fortalecer el tejido comunitario.
Se trata de una moneda que activamos desde los movimientos sociales y vecinales, y que:
      Sirve como descuento para usar en comercios del barrio donde se active una comunidad de recogida de materia orgánica en el marco del proyecto Madrid Agrocomposta.
      Se utiliza como valor para intercambio de servicios con otras personas de tu comunidad
      Uno de los objetivos es que el ayuntamiento lo acepte como moneda descuento o bonificación para el pago de tasas o servicios municipales (Bicimad, Bonometro, etc), como ya se hace en otras ciudades de España en base al ahorro de gestión de residuos orgánicos que, incorporados en el circuito MOLA, no van al vertedero.
El proyecto, impulsado por las asociaciones Coopera yComposta, la Asociación Unida de Productores Agroecológicos (AUPA) y EconomíasBioRegionales, tiene en Clickoin - www.clickoin.com -  su plataforma electrónica para los intercambios y la conversión a moneda de los residuos orgánicos separados adecuadamente. El valor se estima en función del coste de gestión de la materia orgánica en Madrid que es de 250 €/t.

Como paso previo al actual, hace casi un año se ponía ya en marcha la recogida de residuos orgánicos recogiéndose 17 toneladas de la red de nodos  que aglutina mercados, fruterías y los colegios Luis Cernuda, Pablo Picasso, Esperanza y Méndez Nuñez. Entre noviembre de 2016 y mayo de 2017 una protomoneda, el “Vale Verdura”, sirvió de instrumento de ensayo y  sirvió de catalizador para que en la asamblea de Coopera y Composta del pasado junio se decidiera lanzar esta moneda de descuento en el distrito de Hortaleza como experiencia piloto. En dicha asamblea se consensuó su nombre como “Materia Orgánica LiberadA… de ir al vertedero Valdemingomez”, nacía la MOLA.
Por el momento, está prevista hacer extensible a otros barrios la experiencia piloto de Hortaleza en Madrid, así como en otras comunidades autónomas donde están conociendo la experiencia. Para ello se organizarán talleres de información, a solicitud de los movimientos sociales y organizaciones interesadas, aunque para su creación es recomendable comenzar con algún agricultor de AUPA que acepte la moneda distribuyendo en mercadillos o grupo de consumo, así como comercios y asociaciones locales.
En sus primeras dos semanas se han registrado ya 143 personas usuarias, 2 hortelanos de la asociación de productores agroecológicos AUPA, 12 comercios de barrio de Hortaleza (4 tiendas de barrio, 1 cervecera, 2 hortelanos, 1 proveedor de servicios de terapia natural y 1 gimnasio).
La masa emitida de monedas MOLA por el momento es de 2.500 correspondiendo al compromiso de las 125 familias "veteranas" que participaron en el piloto de gestión de materia orgánica Madrid Agrocomposta y al nodo de compostaje de barrio. A cada una se le adelantaron 20 MOLAs, equivalentes a un compromiso de  80 kilos de materia orgánica separada en el próximo cuatrimestre, lo que con el número de usuarios inscritos supone un volumen actualmente comprometido de 10 toneladas de materia orgánica con la garantía de que no irá a vertedero ni incineradora ni requerirá quemar gas o petróleo para ser transportada a los 15 km que dista el centro de Valdemingómez.  El tratamiento en compostera implicará disponer en el colegio de un proceso biológico con alto potencial educativo y, por supuesto, un resultado final en el que se obtendrán unas 4 toneladas de compost de alta calidad (clase A) apta para cultivos de certificación ecológica.
Esta experiencia materializa un ejemplo de Economía Circular que pretende “alimentar a la tierra que nos alimenta”, el cierre de ciclos, la gestión eficaz y sostenible de los residuos orgánicos de los barrios, favorecer la producción y el consumo de proximidad y el fortalecimiento de redes en aquellas bioRegiones y territorios en los que se implemente. Una moneda orientada a la transición socio-ecológica que como sociedad y humanidad estamos obligados a realizar, y que los gobiernos parecen incapaces de gestar.
Más información sobre la experiencia o el funcionamiento de la moneda en: 

Autores: Equipo de Moneda Social de Economías BioRegionales: Franco Llobera, Alfredo Morilla, Mónica Cuende y Jose Luis Fernández-Pacheco

Economías BioRegionales es una asociación que tiene por objetivo contribuir a la gestión y dinamización de proyectos y experiencias que faciliten la construcción de nuevos modelos integrales de Economía Circular desde una perspectiva ecofeminista, social, solidaria y equitativa



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