La moneda social de los Bancos del Tiempo surge desde el movimiento 15M - VIGO en un intento para estandarizar la moneda de tiempo. Esto lleva a la creación de un billete social con el objetivo de usar una moneda común que se pueda utilizar en todos los Bancos del Tiempo. Esta moneda pretende trascender el 15-M y unir a todos los grupos, asociaciones, comunidades o pequeños colectivos locales que funcionan de manera aislada y que desean empezar a trabajar con una social de tiempo que se pueda usar en toda la península ibérica.
Uno de los problemas que tienen los Bancos del Tiempo es que generalmente cada asociación funciona como un grupo cerrado independiente y aislado de otros bancos. Por ejemplo en la ciudad de Vigo hay 3 Bancos del Tiempo pero no hay interconexión entre ellos, es decir, que las horas de un banco no sirven para otro, de esta manera un usuario no puede pedir un servicio a un miembro de otro banco del tiempo. A veces se producen situaciones curiosas como por ejemplo cuando 2 personas se conocen y durante una conversación descubren que ambos están en un banco del tiempo se dan cuenta que no pueden realizar un intercambio pues ambos están inscritos en 2 bancos diferentes. El ejemplo sería como si en España en vez de usar el Euro estuviésemos usando 168 monedas diferentes (correspondientes a los 168 Bancos del Tiempo que hay en este momento). Sería algo inconcebible que dificultaría la posibilidad de generar mercado, limitaría a los usuarios, y los dividiría en sectores aislados. Pero la realidad nos muestra que es lo que está ocurriendo en los Bancos del Tiempo. Si por ejemplo suponemos que cada banco del tiempo tiene 100 socios, y hay 168 Bancos del Tiempo en España, estamos dando la posibilidad a nuestros miembros de interactuar no con 100 personas, sino con 16800 personas, lo cual da una nueva dimensión a los Bancos del Tiempo. Es como si de un día para otro se hubiesen inscrito 16700 socios nuevos y no solo eso sino que estos socios están divididos por todo el territorio para que en cualquier viaje siempre tengas a un compañero para poder hacer un intercambio: Generar una red común es un sistema que nos beneficia a todos. De un día para otro un pequeño banco del tiempo puede ampliar la dimensión de Bancos del Tiempo y multiplicar los servicios para sus socios y las posibilidades de intercambio en un 1680%.
La flexibilidad a la hora de incorporar una nueva moneda es fundamental por esta razón cada banco podrá continuar con su modelo actual de funcionamiento independientemente de que su sistema sea de cheques o use cualquier otro modelo de intercambio social. La moneda común se podrá incorporar fácilmente al sistema actual sin necesidad de realizar ningún cambio en su modelo actual, simplemente será una moneda con la que intercambiar servicios no entre 100 usuarios sino entre 1680. Internamente los usuarios podrán seguir usando las chequeras o cualquier otro método con el cual se sientan más cómodos. Esta flexibilidad permite a los Bancos del Tiempo formar parte de un modelo de intercambio sin renunciar al modelo ya establecido y al que están sus usuarios acostumbrados.
Para realizar nuestra moneda social en Red hemos modificado el sistema de cheques, y hemos creado una moneda social física que se puede llevar en la cartera y tiene validez sin necesidad de tener que ingresar ese billete en el banco para que la validez sea efectiva. Por lo tanto, una persona puede portar varios billetes de una hora de tiempo y si necesita algún servicio solo tiene que llamar a un socio inscrito en nuestra red de Bancos del Tiempo para pedirle un servicio y le podrá pagar con su billete de una hora. Tras esto la transacción habrá finalizado, y esta persona que ha cobrado su hora podrá a su vez, cuando lo desee, pedir una hora a otro socio dentro de la red nacional de Bancos del Tiempo. No será necesario ir con ese billete a ningún banco para ingresarlo para que tenga validez.
Para conseguir la validez de nuestra moneda se ha creado un billete de moneda social de 1 hora utilizando las últimas técnicas en seguridad anti-falsificación, como la incorporación de un holograma de seguridad y el uso de numeración única en cada billete (En el ejemplo arriba de la imagen podemos ver el anverso del billete de una hora de un banco del tiempo de Vigo llamado 15-M VIGO. También se puede personalizar con el idioma y la ciudad donde esté instaurado cada banco del tiempo: En nombre de la asociación: 15-M VIGO sería sustituido por el nombre y ciudad de la asociación o colectivo del que se trate). Una vez que se empiecen a hacer intercambios entre acampadas de distintas ciudades estos billetes también empezarán a mezclarse. Pero todos ellos tienen la misma validez.
La Moneda de una hora se arruga si se dobla pero su tamaño ha sido ideado para llevarla en la cartera entrando perfectamente en el compartimento de las tarjetas de crédito. El holograma de seguridad no se ve en la foto pues no está colocado, ya que no se vería correctamente si intentásemos escanearlo o copiarlo. La numeración está inscrita encima del holograma de seguridad y cada unidad de cada billete tiene una numeración diferente. En el reverso de la moneda social es donde está insertado el logo 15-M, puede sustituirse por un logo del colectivo o asociación si lo tiene. En la parte de atrás de la moneda también está el nombre de Bancos del Tiempo en otros idiomas. En inglés, en gallego y portugués, en catalán y valenciano, y en vasco. El texto de abajo añade además una pequeña explicación de cómo hacer los intercambios también se puede personalizar según el idioma de cada zona.
Cada socio del banco del tiempo recibirá 5 billetes de moneda social de una hora, en caso de ser Bancos del Tiempo que ya están funcionado se podrá descontar a cada socio las horas que necesita físicamente.
Pongamos un ejemplo: Un socio tiene 10 horas en su saldo del banco del tiempo, que están registradas mediante un programa informático, pues a la hora de adquirir la moneda física compatible con todos los Bancos del Tiempo se le puede descontar de su saldo las 5 horas que desea recibir físicamente, por lo tanto pasaría a tener 5 horas de dinero virtual y tendría 5 horas físicas que le permitirían hacer intercambios en toda la península. A su vez si el banco del tiempo trabaja mediante cheques del tiempo, puede seguir haciendo intercambios como siempre por medio de su chequera ya que es finalmente cuando se descuentan las horas del tiempo de su cuenta virtual para convertirlas a una moneda física.
Además por cada socio que reciba las 5 horas, el banco recibirá 1 hora para que este también como entidad pueda usar y pagar con moneda social común cuando sea necesario. Por lo tanto por cada socio existirán en el banco 6 horas, uno que pertenecerá al banco y 5 que pertenecerán a cada miembro. (Podemos decir que la hora que recibe el banco es una hora por el trabajo creado que ha hecho posible conseguir un nuevo socio).
Como vemos pueden coexistir perfectamente ambos métodos sin provocar problemas o malentendidos.
Si bien es cierto que los Bancos del Tiempo de nueva creación pueden elegir si usar estos 2 sistemas, es decir, tener una moneda interna como los cheques y otra moneda “nacional” que sería la moneda física o bien empezar directamente con el nuevo modelo usando directamente la moneda común para estar conectados a la red. Esto también sería factible para los bancos ya constituidos que quisieran trabajar con una moneda física única.
También para los bancos de nueva creación tenemos un libro de Bancos del Tiempo creado con este nuevo sistema en el que se incluye una visión de los bancos el tiempo sin deuda inicial, para que si lo desean puedan implementar este sistema. El libro del sistema sin deuda y su explicación se puede bajar en: http://www.bancodeltiempo15m.com/
Pertenecer una red nacional de Bancos del Tiempo interconectadas permite por ejemplo que un usuario que vive en Galicia pueda ir a Madrid de vacaciones y si le surge algún problema, como por ejemplo necesita ayuda para encontrar un hotel, necesita que alguien le enseñe la ciudad o cualquier otro servicio. Pues bien, el usuario visitante solo tendría que ponerse en contacto con una persona de la lista de Usuarios de Madrid que se haya ofrecido como asesor turístico, para solucionar su problema. El pago sería con un billete de una hora (o las horas que se haya invertido). El usuario de Madrid cobra su billete y se va para su casa con una hora que podrá usar cuando lo necesite en cualquier lugar allá donde haya un Banco del Tiempo.
Tener una red interconectada también nos puede ayudar en una emergencia, supongamos que una persona de Barcelona se va de vacaciones a Sevilla y allí tiene un problema con su coche pero es festivo y no puede recurrir a ningún taller hasta el día siguiente, sin embargo, encuentra un mecánico en los Bancos del Tiempo que aunque ese día tiene el taller cerrado al público no le importa echar una mano a un miembro de su colectivo.
Supongamos ahora que una persona desea viajar a una ciudad pero no tiene medios económicos para pagar un hotel, puede encontrar personas que se han ofrecido para albergar una noche a un usuario a cambio de una o varias monedas de 1 hora. Todos estos ejemplos permiten hacernos una idea de lo útil que es vivir interconectados pero además a nivel psicológico permite generar un sentimiento intragrupo permitiendo que los miembros del banco se sientan como una gran familia.
El coste del holograma de seguridad como los que lleva insertado nuestro billete tiene un coste de unos 80 céntimos cada unidad, a esto habría que sumarle el coste de los billetes en color y a doble cara. Tras negociar con algunas empresas hemos conseguido que el coste del holograma más los billetes del tiempo en color, en brillo y en cartón grueso tenga un coste final de 25 céntimos por unidad, lo cual es una gran ventaja. Para aprovechar este beneficio tenemos que imprimir una cantidad por cada grupo de al menos 500 unidades. (Ya que cada billete va personalizado en el idioma y con el nombre de la ciudad o población que corresponda así como el nombre del colectivo o asociación). Si se hacen cantidades superiores a 1000 unidades el coste se abarata hasta 20 céntimos de Euro, es decir que los 5 billetes cuestan por miembro (en el caso de que cada socio tuviese que pagar sus billetes) entre 1 Euro y 1,25 Euros.
Control de horas de los usuarios y control de pérdidas de billetes del tiempo: El hecho de tener horas físicas y no virtuales hace que no podamos tener un control total de los intercambios, lo que aumenta la privacidad de los usuarios. Por contra no sabemos cuántas horas realmente tiene cada usuario. Esto no representa un problema pero si lo es el hecho de que los usuarios con el tiempo pueden perder horas o destruirlas y en nivel de horas circulantes puede ir desapareciendo.
Este problema de gestión de horas se solucionará haciendo cada cierto tiempo un estudio en forma de encuestas anónimas a los usuarios en las que indicarán el número de horas que tienen, si han perdido alguna hora y cuantas, u otras preguntas que puedan servir de asesoramiento a los Bancos del Tiempo para mantener el equilibrio de horas circulantes y mejorar la salud de los bancos.
Cualquier problema que presente un Banco del tiempo como por ejemplo la necesidad de recibir más horas para inyectarlas a sus usuarios, deberá ponerse en contacto con la central de gestión de moneda social de tiempo para encontrar la manera más adecuada de solventar el problema.
Si un usuario tiene una tarjeta dañada y desea sustituirla por una nueva, se podrá establecer un coste más alto como por ejemplo de 50 céntimos, excepto que el banco disponga de efectivo y desee costearlas, pero debemos de recordar que hacer peticiones de tarjetas en pequeñas cantidades sale mucho más caro que hacerlo en grandes cantidades.
Si un usuario indica que se le ha roto la moneda se podrá acceder a cambiársela, cobrando el coste establecido siempre y cuando el trozo que presenta tenga el holograma de seguridad. Si traen un trozo de billete que no se corresponde con el lado del holograma, no se considerará válido para su sustitución.
El Banco del Tiempo somos todos aquellos que deseamos usar una moneda social común para todos, una moneda que dé a todos las mismas posibilidades de recibir u ofrecer servicios, que valore a las personas por igual y un nuevo modo de hacer vida social entre todos aquellos pueblos o Bancos del Tiempo que deseen conectarse a la red.